AMPLIACIÓN DE LA JORNADA ESCOLAR

La política de expansión de la cobertura educativa aplicada de la década de los 80 y 90 dio la reducción de la jornada escolar con el fin de poder establecer dos, y en ocasiones hasta tres turnos en los centros escolares. Ello ha tenido un impacto altamente negativo en muchos aspectos. Por un lado, la reducción de las horas efectivas de clase, de una programación anual que ya era reducida para empezar. La reducción del espacio y del tiempo para que los docentes se reúnan con los padres de familia, para que los directores se reúnan con los docentes, la pérdida de espacios físicos adecuados para que los alumnos desarrollen actividades extracurriculares, etc.

Sin embargo, en la actualidad más del 70% de los centros educativos solo funcionan en un solo turno desaprovechándose esta capacidad instalada.

Para ello se plantea restablecer la jornada escolar completa de 8:00 a.m. a 3:00 p.m. en las instituciones educativas que funcionan en estos centros. Para cubrir el 25% restante se podrían suscribir convenios con escuelas y colegios parroquiales, previo subsidio del Estado.

Para cubrir los requerimientos adicionales de docentes se deberá propiciar un acuerdo con los maestros para que amplíen su jornada laboral, a cambio de una bonificación especial.

Para cubrir los requerimientos alimenticios de los educandos se deberá concertar con los programas sociales y las organizaciones de base que tienen a su cargo los desayunos escolares y los comedores populares para que brinden desayunos y almuerzos a las escuelas y colegios en su jurisdicción.

Evidentemente que todo ello requerirá de financiamiento adicional que deberá ser atendido por el Ministerio de Economía, así como de adecuaciones normativas que deberán ser acordadas con las instancias que correspondan.

Con el fin de viabilizar esta propuesta se requiere sensibilizar a la Comunidad Educativa sobre las bondades de esta propuesta y motivarla para que participen activamente en las gestiones que sean necesarias