La preparación laboral desde la escuela viene atravesando por una serie de cambios sustanciales. En algunos países se mantienen enfoques muy tradicionalistas y otros, en cambio, han sentido la necesidad de buscar horizontes más modernos. En el Perú se quiso afrontar inicialmente este tema insertando en la educación secundaria una doble bisagra: por un lado el bachillerato con claras orientaciones a forjar el perfil básico de empleabilidad, y por otro lado el bachillerato académico, como escalón previo a la universidad. Tras descartar el bachillerato en su doble versión por considerarlo inviable presupuestalmente hablando, y después muchos ensayos con programas curriculares alternativos, el 2005, por fin se sancionó una curricula unificadora para Educación Secundaria.
La nota novedosa en este programa curricular fue la incorporación del Área de Educación para el Trabajo, la misma que se despliega desde 1ero a 5to grado de Secundaria; y cuya aparición se corresponde con el hecho que es uno de los cuatro objetivos básicos de la Educación Básica Regular es “la Vinculación al Mundo del Trabajo”. La intención del Estado peruano de otorgar prioridad a esta área se refleja en el hecho adicional que esta área junto con las de Comunicación y Matemática son las únicas que pueden sumar más horas, haciendo uso de las 10 horas de libre disponibilidad que sanciona el programa curricular, tal como se puede ver en el segundo gráfico. Pero aún cuando todas estas previsiones han sido tomadas, lo cierto es que esta nueva área curricular sigue siendo una hoja en blanco y que su eventual crecimiento dependerá en mucho de los recursos y programas de capacitación que se suministren.
Desde esta perspectiva la Educación para el Trabajo es, más que una reforma, una promesa y una oportunidad que requiere aún la debida instrumentación. El Estado peruano ha dado ya algunos pasos y así, por ejemplo, tras 40 años de ausencia de adquisiciones de materiales didácticos para Educación Secundaria, esta área ha recibido, tal como todas las demás, el suministro de material didáctico. En efecto tras una licitación convocada por el MED con apoyo y organización del Banco Interamericano de Desarrollo, los colegios de Educación Secundaria han sido dotados de materiales manipulativos para casi todas las áreas curriculares. De los 28 ítems, uno de ellos fue orientado a la Educación para el Trabajo y la adjudicación de la buena pro favoreció al Consorcio LEGO Von Braun, conformado por la conocida fábrica danesa que se encargaría de proporcionar el material manipulativo; y por el Instituto Wernher von Braun, que se encargaría de los intangibles correspondientes. Como resultado de ello, hoy día cada uno de los 7 mil colegios públicos de Educación Secundaria cuentan con un set de mecanismos motorizados LEGO Education, acompañados de un libro donde confluyen aspectos de tecno – producción, comerciales, de mercado, toma de decisiones y marketing.
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